La historia del motociclista Gustavo Bassi es
increíble. El argentino se salvó de morir en febrero cuando tres
delincuentes ingresaron a su domicilio para robar y en su intento por
detenerlos recibió tres disparos en el cuerpo que felizmente no
comprometieron sus órganos vitales. Ahora, ya totalmente recuperado,
Bassi se alista para correr el Dakar 2013.
“Fue una experiencia que no se la deseo a nadie. En ambulancia me llevaron hasta el hospital y una de las balas, de calibre 22, perforó la cadera y se alojó en el psoas-ilíaco”, comentó el piloto.
Para Gustavo Bassi esta carrera será muy especial, pues se la dedicará a su padre que falleció en julio y a su amigo el también piloto Jorge Martínez, quien perdió la vida tras sufrir un accidente en la primera etapa del Dakar de este año.
“Fue una experiencia que no se la deseo a nadie. En ambulancia me llevaron hasta el hospital y una de las balas, de calibre 22, perforó la cadera y se alojó en el psoas-ilíaco”, comentó el piloto.
Para Gustavo Bassi esta carrera será muy especial, pues se la dedicará a su padre que falleció en julio y a su amigo el también piloto Jorge Martínez, quien perdió la vida tras sufrir un accidente en la primera etapa del Dakar de este año.
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